Gestionando el sentimiento de culpabilidad por regresar a trabajar.

hace 4 años | por Editorial Corazón de Mamás
Categoría: Soporte
Tags: Familia, Trabajo, Equilibrio, Emociones

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Como mamás, hemos pasado muchas emociones desde que nos enteramos que tendríamos un bebé. Los nervios de confirmar el embarazo, esperar con entusiasmo nuestras citas con el ginecólogo, sentir el crecimiento y  primeros movimientos de nuestro vientre.

Sin olvidar la búsqueda de la cuna, los arreglos para su habitación, ese momento especial que significa el parto, y la primera vez que viste su rostro. Hemos vivido el periodo de adaptación en medio de desvelos y creciendo día a día en conocimiento para interpretar cada expresión, cada llanto.

Sin embargo,  no siempre podemos quedarnos en casa para cuidarlo y verlo crecer, muchas veces necesitamos regresar a trabajar y eso nos causa un poco de culpa.

Primero, porque pensamos que tal vez es muy pequeño, y es muy natural que quieras estar a su lado porque es parte del instinto maternal el de tratar de protegerlo. Seguramente has disfrutado del tiempo de licencia y tal vez también estarás preocupara por la lactancia, además  te pasa por la cabeza que nadie será capaz de cuidarlo mejor que tú…

Sabemos que es demasiado…

En Corazón de mamás te decimos que antes de sentirte culpable analices los siguientes factores que atravesamos como mujeres luego de tener un hijo. Antes que nada respira, comenzando porque son muchos los cambios hormonales que influyen en nuestro estado de ánimo,  debemos tener una mentalidad un poco más centrada y realista.

Si bien el sostenimiento de la familia desde hace mucho tiempo reclama el ingreso del padre y madre,  también es cierto que otras veces la responsabilidad recae sólo en la madre.

Es indiscutible que el papel de la mujer es muy importante como dadora de vida y protectora de sus hijos, sin embargo también sus esfuerzos son apreciados cuando se desenvuelve socialmente en su trabajo. En este punto es importante que compartas en pareja los temores que puedan despertarte el regreso al trabajo. Si eres mamá soltera, habla con tu familia. Tal vez puedan distribuir algunos deberes de la casa y responsabilidades para llevar o recoger a tu pequeño.

Si tienes que elegir guardería asegúrate de que cumpla con tus expectativas y siempre puedas tener una buena comunicación con las cuidadoras de tu bebé.

Ten confianza que tú trabajo no limitará tu sensibilidad, la responsabilidad y la diligencia que has tenido en esta fase de tu maternidad.

Infórmate si en tu trabajo cuentan con políticas de maternidad, tal vez puedas ir a laborar medio tiempo a la oficina o puedas trabajar por completo desde casa. Eso dependerá también de las buenas relaciones que tengas con tus jefes.

Es importante mantengas una actitud positiva, el trabajo también es la forma como podemos realizarnos como personas y otra manera en cómo podemos proteger a nuestros hijos. Eso a lo largo de tu vida será muy importante. Porque tu energía y seguridad será algo que tus hijos verán de ti y será la manera como ellos se desarrollen en su mundo.


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