Pequeños salvajes, mi niño pega y muerde.

hace 4 años | por Editorial Corazón de Mamás
Categoría: Vida
Tags: Agresividad natural, Comportamiento, Hábitos, Conducta, Actuar adecuadamente

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Es alrededor de los 18 meses que los bebés pueden morder, pegar, dar patadas a otros por igual.

Al ser esta etapa el inicio de su interacción social, es lógico que surjan los primeros conflictos de convivencia, si te das cuenta todos se enfoca a la posesión de objetos, como pueden ser crayolas, juguetes o comida. Y la manera de descargar su frustración por no lograr lo que desean es por medio del ataque físico.

Sin embargo debemos permanecer alertas si este comportamiento es frecuente, ya que hay condiciones que favorecen que la conducta se refuerce. Si tu hijo se muestra mucho más agresivo que de costumbre es muy posible que haya sido expuesto a  un ambiente negativo, y que esté presenciando discusiones y peleas, o estés aplicando métodos inadecuados de educación, por ejemplo que suelas corregirlo con manazos o nalgadas.

Cuando esto sucede estamos hablando de niños que suelen estar angustiados y alterados.

En estas etapas su capacidad de comunicarse es muy limitada, son pequeños científicos experimentando y explorando. En pleno desarrollo de su independencia, además que les es muy difícil controlar sus impulsos.

Si ya has fallado en evitar este comportamiento y has terminado reforzando con una nalgada en su pequeño trasero, de corazón te invitamos a cambiar la estrategia.

Debes comenzar a mantener la calma, si se presenta esta situación recuerda que él ya está alterado. Si gritas es seguro que empeores el momento. Recuerda que los niños aprenden con el ejemplo, por lo que debes transmitirle tranquilidad, al  observarte aprenderá a controlarse.

Apártalo del lugar de los hechos, al reaccionar tranquilamente actúa estableciendo un límite y alto a sus acciones. Esto ayudará a relajarse y a entender con que todo acto tiene una consecuencia, un par de minutos lejos de sus amigos será suficiente. Este punto es muy importante, aquí deberás establecer la disciplina de apartarlo cada vez que incurra en una agresión, el relacionará el hecho con la consecuencia le ayudará a cambiar su actitud.

Si es un poco mayor y puede expresarse, permite que te cuente su versión y cuando esté tranquilo, enséñale que también hay otras formas de resolver los conflictos, enséñalo a disculparse.

Si su comportamiento no mejora, es importante acudas con un especialista para ayudarte a profundizar en la causa de su conducta.


Fuentes consultadas:

http://www.consumer.es/web/es/bebe/ninos/2-4-anos/2012/02/10/206778.php

http://zolani.es/comportamientos-agresivos-ninos/


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