¿Cómo tener a un niño seguro cuando va a nadar?

hace 4 años | por Editorial Corazón de Mamás
Categoría: Seguridad
Tags: Deporte, natación, piscina, playa, nadar, niños, bebés

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Las piscinas y lugares naturales con reservas de agua (mar, lagos, ríos), suelen ser muy visitados y apetecidos para hacer deporte y divertirse. A los niños les encanta, pero también son los lugares donde ocurren accidentes, muchos de ellos mortales. Hemos preparado una serie de consejos para que esta actividad sea una experiencia gratificante y puedas evitar cualquier contratiempo.

Los niños pueden ahogarse en una cantidad mínima de agua (menos de seis centímetros de alto). Por esto no deben dejarse sin vigilancia. Es importante recordar que aunque sepan nadar, eso no garantiza que estén cien por ciento seguros.

Se recomienda el uso de una protección adicional: flotadores, chalecos salvavidas, etcétera. No hay que olvidar que aunque dan más seguridad, no son infalibles. Es importante que estos dispositivos vayan acorde con la edad y tamaño del niño y estén puestos correctamente. Aunque en México no existe ninguna guía de compra, en Estados Unidos se recomienda que estos dispositivos estén aprobados por la Guardia Costera. En las páginas de compras en línea puedes modificar tu selección para que te muestre solo dispositivos aprobados.

Siempre es importante localizar si existe un salvavidas o socorrista en la zona. Debe explicarse a los niños su función para que lo puedan alertar ante cualquier emergencia. Los adultos también deben solicitar su apoyo en caso de necesidad, pero no descargar en esta persona la vigilancia de sus hijos

Si estarán en un lugar con piscina particular, esta debe estar cerrada para evitar que los niños caigan accidentalmente o se metan sin permiso. Se recomienda que tenga una reja o valla con suficiente altura y con un sistema de apertura que no sea accesible a los niños.

Debe tenerse mucho cuidado con los juguetes que se usan en la piscina (juguetes acuáticos e inflables). Además de ser de buena calidad, deben retirarse completamente una vez se han terminado de usar y ya no habrá nadie en el agua. Muchos de los accidentes se dan cuando un niño quiere ir a rescatar un juguete que ha quedado olvidado.

Deben evitarse juegos peligrosos en el agua y en sus cercanías: correr junto a la piscina, empujarse, saltos peligrosos, respetar el turno en la resbaladilla, etcétera.

Es  imprescindible enseñar a los niños las principales normas de seguridad, hablar con ellos sobre los riesgos y los principales cuidados que todos debemos tener. Las clases de natación están recomendadas por diversos organismos, como la Academia Americana de Pediatría, a partir del año de edad.

Siempre debe tenerse en cuenta las recomendaciones para el cuidado de la piel y el bloqueador solar, ya que habrá exposición al sol.

No es seguro lanzarse al agua tras haber comido. Se recomienda esperar aproximadamente una hora para hacer la digestión.

Es conveniente, sobre todo con los bebés, revisar la temperatura del agua para evitar choques térmicos. No se recomiendan los jacuzzis.

Si el ejercicio se realizará en playas o lagos, se recomienda usar zapatos especiales para evitar cortes con rocas u otras superficies. También reforzar las medidas de seguridad pues el agua no está quieta, lo cual hace más difícil nadar.

Si ocurre una emergencia es importante intentar localizar, si está disponible, al salvavidas o socorrista. Corazón de Mamás siempre recomienda que los padres sepan técnicas de reanimación por si es necesario y en lo que llegan los servicios de emergencia. Si un niño sufre ahogamiento, siempre se recomienda llevarlo inmediatamente a una sala de emergencias, sin importar si ha recobrado la conciencia y pareciera estar bien. Así puede detectarse si no sufrió un ahogamiento en seco o secundario y salvarle la vida.


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