¿Qué es la costra láctea? Causas y soluciones

hace 4 años | por Editorial Corazón de Mamás
Categoría: Salud física
Tags: Piel, bebés, costra láctea

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No es caspa y no hay que angustiarse. Algunos bebés padecen un trastorno llamado costra láctea, que se evidencia con escamas amarillentas parecidas a la caspa, y enrojecimientos en su cuero cabelludo. Técnicamente se llama dermatitis seborreica infantil o del lactante y es bastante frecuente e inofensiva.

Generalmente aparece en el cuero cabelludo, puede aparecer también en cejas, pestañas, orejas, nariz, nuca o en el área del pañal.

La costra láctea no es contagiosa ni es indicadora de una falta de higiene. La mayoría de las veces, desaparece por sí sola. De todos modos, en los casos más graves o persistentes, el pediatra puede recomendar utilizar champús o lociones formulados médicamente. Lavar la cabeza del bebé cada día con un champú suave también puede ayudar a desprender y eliminar las escamas de la costra láctea.

Aunque puede dar la impresión de que la costra láctea resulta molesta e irritante para los lactantes, no les suele crear ningún problema.

Generalmente aparece en las primeras semanas de vida y suele curarse de manera espontánea en un mes, aproximadamente. Aunque no es agradable, no le causa ningún dolor al bebé. Su nombre tiene que ver con el aspecto y no con la alimentación de tu bebé, de hecho no tiene nada que ver con el tipo de leche con el que se alimente o con que tenga intolerancia a la lactosa (como se pensaba hasta hace poco). Las causas de este padecimiento no son claras, pero se piensa que puede ser un trastorno genético, que las glándulas sebáceas segregan mucha grasa, que hay un desarreglo hormonal o por algún cambio de clima.

¿Cómo se trata?

En la mayoría de los casos se recomienda esperar y suele desaparecer por sí sola en un mes. En caso de que prefiera hacerse algo para que el bebé no la tenga, existen cremas específicas para esto, aunque muchas mamás usan aceite de bebé o de almendra. La idea es ablandar las costras para que vayan saliendo, ya que algunas suelen ser duras y difíciles de quitar. La idea es hacer un masaje con los dedos o con un cepillo suave y el aceite, esperar un par de horas (hay quien incluso lo hace toda la noche) y luego, bañar normalmente al  bebé. Si los tratamientos caseros no funcionan, puede ser que se necesite un champú con tratamiento específico.

Si tienes dudas, consulta con tu pediatra. Sobre todo, si sucede alguna de las siguientes cosas: si cubre una extensión demasiado grande, si el área se inflama, si se encuentra en un área no cubierta por cabello o si empieza a haber supuración de líquido o sangre.


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