Carta a mi hijo, un ejercicio para expresar tu amor.

hace 3 años | por Editorial Corazón de Mamás
Categoría: Vida
Tags: Reconocimiento, Amor, Expresión, Bondad, Hijos

1

0

El arte epistolar (escritura de cartas) se remonta al Renacimiento Europeo y es tan especial que ha sido objeto de estudio. Las cartas o epístolas que formaron parte de  una correspondencia pueden reunirse en colecciones llamadas epistolarios; estos pueden ser de distintos tipos, según agrupen las cartas por autores, corresponsales, temas o fechas.

Y es que escribir una carta es un arte, hacerlo para nuestros hijos puede convertirse con el paso del tiempo en algo significativo para ellos, la posibilidad de leer tus palabras quizá en un futuro les de fortaleza y consuelo en tiempos difíciles.

Corazón de Mamás quiere proponerte que hagamos un ejercicio, saca papel y pluma junto con los sentimientos más profundos de tu corazón. Hagámoslo de manera orgánica, a la vieja usanza, por una vez dejemos de lado el frenesí de la vida y su tecnología, no en Whatsapp, ni un email, hagamos un registro a papel de nuestros pensamientos y sentimientos para nuestros hijos.

Tomate un tiempo para hacerlo, tal vez hayas pasado mucho tiempo en el trabajo,   te perdiste su partido o el último festival escolar, o hayas atravesado con él momentos de enfermedad.

Cuando nos tomamos un tiempo para hacerlo, nos obligamos a meditar y a poner en orden nuestros pensamientos y emociones, es una buena oportunidad de aclarar alguna situación, reconocer sus esfuerzos, dar palabras de aliento, seguridad, confianza pero sobre todo de expresar nuestro amor por ellos.

El beneficio de una carta es que puede volverse a leer las veces que sean necesarias, cuando tu hijo las lee, estará fortaleciendo sus lazos afectivos. Con el tiempo valorará el esfuerzo que has hecho para acercarte a él.

Cuando son mayores, las cartas son un buen medio para expresar los comos y porqués de nuestras reglas, instrucciones o correcciones, la adolescencia es un periodo de confusión donde nuestro discurso puede volverse inteligible para ellos.

Hacer una carta de vez en cuando nos aclara, es de alguna forma la revelación de nuestras razones, es también la oportunidad que  podemos tener para disculparnos, pues es cierto que no siempre somos sensatas y nos equivocamos. Es una buena forma de comenzar a redimir nuestros errores y es un acto de grandeza ante nuestros hijos reconocer que somos imperfectas.

No queremos olvidar que las cartas además de fortalecer los lazos afectivos con los padres, son un recurso didáctico para en todas sus etapas del desarrollo, en el ámbito escolar  puede ayudarnos a estimular y reforzar en la época preescolar la lecto–escritura, en la primaria menor y mayor la ortografía y redacción.  Y en la adolescencia podemos fomentar los valores, y tradiciones dentro de nuestra familia, estimular sus aptitudes artísticas, no solo para la escritura, sino su creatividad para desarrollar su expresión plástica.

¿Recuerdas las cartas que le hacías a tu novio? Eran las más coloridas y su diseño era único, con una carta siempre dirás… ¡Me importas! Así que manos a la obra.


¿Qué opinas? ¿Tienes dudas?

¡Sigue la discusión en Corazón de Mamás!

Conversaciones
Artículos Recomendados