Cojines de lactancia: ¿para qué sirven y cómo los compro?

hace 4 años | por Editorial Corazón de Mamás
Categoría: Productos
Tags: lactancia, cojines, posiciones

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La incomodidad, los dolores de espalda y las malas posiciones son algunos de los enemigos de una lactancia materna exitosa. Afortunadamente existen los cojines o almohadas de lactancia, que son muy cómodos y tienen varios usos, desde el embarazo hasta después del parto. Sin embargo, muchas futuras madres dudan sobre su utilidad y sobre su uso. Corazón de Mamás preparó una guía sobre las almohadas y sobre los diversos usos que tienen durante su vida útil.

Además de aliviar dolores de cuello, brazos y hombros, debidos a malas posturas, también ayudan a tener manos libres y mayor comodidad a la hora de lactar. Sirven además, para que el bebé esté cerca del cuerpo de su madre cuando toma pecho, lo cual estimula la lactancia.

La parte negativa de las almohadas es que son voluminosas y difíciles de transportar. También que las madres que se acostumbran a él, luego pueden encontrar dificultades para establecer la lactancia cuando no lo tienen disponible. Sin embargo, se puede maximizar su uso desde el embarazo, utilizándolo como auxiliar para dormir, sobre todo en las últimas semanas, donde acomodarse suele ser una tarea de titanes. También son muy útiles como soporte cuando el bebé comienza a sentarse o a ponerse boca abajo.

En el mercado existen múltiples tipos y marcas de almohadas o cojines de lactancia. Es importante, como con todos los accesorios para este fin (brasier, extractor o protectores), que encuentres el que mejor va a tu situación particular.

Hay cojines de lactancia con diferentes formas, los más frecuentes son los que tienen forma de media luna. Generalmente hay de diversos tamaños, pero un bebé de hasta seis meses cabe perfectamente en estos. Algunos, incluyen unas correas para asegurarlos al cuerpo de la mamá, aunque para muchas no es necesario este accesorio.

Existen otros que tienen una especie de arnés, estos son menos versátiles. Sirven como la primera hamaca del bebé, pero no tienen ningún uso anterior o posterior.

Otros, son los que tienen forma de churro. Miden aproximadamente dos metros de largo, y útiles desde el embarazo, pues se pueden moldear hasta cierto punto, dando soporte para dormir y luego tienen varios usos con el bebé. Estos, generalmente traen diversas fundas que pueden comprarse por separado, lo cual es muy útil para lavarlas y cambiarlas siempre que sea necesario. Durante los primeros meses, los accidentes son recurrentes, así que esto es un gran extra.

¿Necesario o no?

La decisión de si la almohada o cojín de lactancia es necesaria dependerá de cuánto tiempo planeas lactar, probablemente si quieras hacerlo por poco tiempo, puedas reemplazarlo con cojines o almohadas que ya tienes en tu casa. Para elegirlo, un buen momento será cuando tengas entre 5 y 6 meses de embarazo, que será como quedará tu cuerpo inmediatamente después del parto y podrás ver cuál es el que mejor se te acomoda. También es importante que revises que sea fácil de limpiar y que esté fabricado con materiales que no den mucho calor, ni a ti, ni a tu bebé.

Suelen ser tremendamente útiles en los siguientes casos: Si tuviste una cesárea, pues así el bebé no se apoya directamente en tu vientre; si tienes problemas de espalda o si tendrás gemelos o mellizos. Los cojines ayudan mucho para lograr una buena técnica de lactancia, ya que ayuda a que el bebé succione con la posición correcta.

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