Crianza con apego

hace 4 años | por Editorial Corazón de Mamás
Categoría: Educación
Tags: Crianza, apego, lactancia

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Desarrollada por el psicólogo británico John Bowlby, a mediados del siglo XX, la crianza con apego se basa en la idea de que los niños necesitan establecer lazos de apego con las personas que los cuidan, esto ayuda a que se sientan seguros emocionalmente y, además, no sientan angustia o estrés. Este psicólogo desarrolla su teoría basado en su propia experiencia personal, ya que durante su infancia veía poco a sus padres y pasaba la mayoría del tiempo con niñeras.

La teoría de Bowlby fue retomada en 1990 por el pediatra William Sears, en su “El libro del bebé”, donde se establecen pautas más prácticas para poder aplicar este método en familia. Fue Sears quien llamó al método “crianza con apego”.

Las pautas

  • La primera pauta que sugiere Sears en su libro es la de informarse y prepararse física, mental y emocionalmente para poder tomar decisiones referentes al embarazo, el nacimiento y la crianza.
  • La importancia de la alimentación, no solo como la respuesta a una necesidad física, sino como un momento de conexión emocional. Si bien, dentro de la crianza con apego se prefiere la lactancia materna, no se descarta que estos lazos emocionales puedan establecerse si debe alimentarse al niño con métodos alternativos.
  • Confianza y empatía. Debe responderse a las necesidades del bebé y así se crean lazos de confianza y empatía. Los métodos que implican dejar llorar a los niños, como el famoso Método Estivill, son inaceptables. Antes de dejar llorar, es mejor calmar, alimentar o abrazar.
  • Contacto piel con piel. Este es muy importante para satisfacer las necesidades emocionales. Puede darse durante el baño, la lactancia o el porteo, entre otros.
  • Las necesidades no se van durante la noche. Este método afirma que las requerimientos de los niños deben ser atendidos por sus cuidadores en las noches. Se recomienda mucho el colecho, siguiendo las pautas de seguridad para evitar accidentes.
  • Consistencia. Los niños tienen una necesidad intensa y demandan la presencia de los cuidadores, especialmente de los padres. Para un niño saber que siempre cuenta con alguien, es indispensable para tener un desarrollo exitoso de su lado afectivo.
  • Disciplina positiva. Esta es otra metodología complementaria que habla sobre que el afecto y la firmeza deben ir de la mano.
  • Equilibrio de la vida personal y familiar. Si se lleva una vida en equilibrio, es más fácil responder ante las necesidades emocionales de alguien más, en este caso los hijos. Si bien este método demanda compartir mucho tiempo juntos, es importante establecer rutinas con horarios establecidos que ayuden a que la vida de la familia continúe. Así también se elimina el estrés por la separación, si el niño atiende a una guardería, a una escuela o si es dejado con un tercero. Es decir, es más importante la calidad, que la cantidad.

Estas pautas no deben ser rígidas, sino que debe seguirse el instinto. Sin embargo, es una metodología que no es para todos y que tiene sus críticas pues demanda mucha atención por parte de los cuidadores.

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