La piel en el embarazo

hace 4 años | por Editorial Corazón de Mamás
Categoría: Salud física
Tags: piel, estrías, embarazo, hormonas

0

0

Desde las famosas estrías, pasando por posibles manchas, acné y otros cambios. Tu piel experimentará diversos cambios durante la gestación. La mayoría de estos, son causados por los cambios hormonales. No sufras, te contamos cuáles pueden ser y cómo pueden aliviarse o prevenirse.

Uno de los cambios más comunes y notorios son las estrías, sobre todo en el área abdominal, el pecho y los muslos. Aparecen como unas líneas rojizas o blancas, por el estiramiento al que se somete la piel. Se estima que afectan a casi todas las embarazadas. Si quieres evitarlas, además de mantener tu peso, deberás usar cremas especiales a lo largo del embarazo que ayuden a la hidratación. Entre mejor hidratada esté la piel, menos notarás las molestas estrías.

Otro problema común son las manchas de color café, conocidas como melasma o cloasma. La parte más molesta es que salen en la cara, donde son súper visibles. Estas aparecen por los cambios hormonales que hacen que se produzca más melanina. Para evitarlas, debes protegerte del Sol, con bloqueador solar y con protección de barrera: sombreros, gorras, etcétera. Estas manchas suelen desaparecer después del parto o pueden tratarse.

También es muy probable que sufras várices, o venas dilatadas y visibles, sobre todo en las piernas. En el embarazo son muy comunes pues el útero ejerce presión sobre la vena cava. Para evitarlas procura caminar, mantener tu peso y tratar de no permanecer en una misma posición por mucho tiempo. También se recomienda dormir sobre el lado izquierdo y, en casos más severos, que el doctor sugiera el uso de medias de compresión. También es posible que veas algunas arañas de color azul o rojo en la cara, los brazos o el pecho. Estos aparecen por el incremento en la circulación sanguínea y generalmente desaparecen tras el parto.

Uno de los problemas más molestos es el acné, ocasionado por el nivel de las hormonas que estimula las glándulas sebáceas. Así como puede ser que te veas más radiante o con un cutis mejor humectado, la combinación de la grasa con la células muertas puede desencadenar en molestos y visibles granos. Procura lavarte la cara dos veces al día y usar productos que vayan con tu tipo de piel.

Otros cambios

Cambios visibles, pero menos molestos son:

  • Notarás que el color de tus pezones, en la zona de la areola, se oscurece.
  • En la zona media del abdomen puede aparecer la llamada línea alba. Una línea oscura que se irá desapareciendo tras el parto.

Te recomendamos que mantengas una buena hidratación con agua natural, durante la gestación, tu piel lo agradecerá. También que uses productos especiales para mejorar la elasticidad de la piel, como las cremas para las várices o la lanolina en los pezones, que ayudará posteriormente con la lactancia.


¿Qué opinas? ¿Tienes dudas?

¡Sigue la discusión en Corazón de Mamás!

Conversaciones
Artículos Recomendados