Malas palabras, qué tan malo es decirlas.

hace 4 años | por Editorial Corazón de Mamás
Categoría: Educación
Tags: Malas palabras, Niños, Vocabulario, Uso, Costumbres, Respeto, Educación

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Una tarde como cualquiera Leonardo sale de la escuela, tiene 6 años y en últimas fechas su mamá le ha dicho que ya es niño grande, listo e inteligente. Eso para hacerlo sentir un poco de más confianza  ante el cambio que ha representado irse a la primaria. Al subir al coche Leo le pregunta a su mamá con mucha frescura y espontaneidad: “Mami, si ya soy niño grande, ¿puedo decir chingada madre?” Upps!!! Lina se ha puesto de mil colores, a lo que exclama diciendo “¡Pero por supuesto que no!"

Seguramente que a Lina se le escapó  estas palabrotas y en ese momento no le dio importancia que su hijo pudiera escucharlas y repetirlas, por lógica a partir de ese momento cuidó su lenguaje para no dar malos ejemplos al niño, a pesar de la circunstancia su pequeño tuvo la audacia de preguntar si era correcto.

Pero qué pasa cuando los niños dicen palabras groseras como parte de su comportamiento, decir una mala palabra, es distinto a usar una mala palabra para insultar y molestar a una persona. (En realidad no es tan recomendable  decirlas). Y cuando un niño las dice casi siempre nos causa sorpresa, inmediatamente sentimos la vergüenza en nuestro rostro al recibir las miraditas de los adultos que son testigos y las han escuchado salir de la boquita de nuestros hijos.

Si está utilizándolas para insultar o molestar a otro niño algo anda mal, ayúdalo a reconocer que no es la manera adecuada para socializar y que genera un malestar en quien lo insulta, revisa también la forma como lo tratas, recuerda que los niños aprenden de lo que ven y es seguro que también algo anda mal contigo. Ya sea que también no has notado que está expuesto a estar convivir con adultos que se relacionan de esta manera.

Estar en una situación así es algo difícil de controlar, los nervios pueden traicionarnos y tomar el hecho como algo gracioso, sin embargo esto solamente aprobaría el mal comportamiento del niño. Regañarlo ante la gente tampoco está bien, en el intento por demostrar públicamente que estás en desacuerdo puedes dañar  su autoestima. Lo mejor es hablar a solas con él y preguntarle porqué de su comportamiento, y no estaría mal preguntar si sabe lo que significa.

De corazón no tratamos de ponernos moralistas,  el uso de las malas palabras tiene un modo, forma, y una carga significativa que difícilmente pueden entender los niños a una corta edad, es por eso que cuando las dicen puede sorprendernos.

Malas palabras en los adultos

Consultando varias fuentes las malas palabras se utilizan en diversos contextos y  propósitos: Ya sea como recurso lingüístico, para transmitir una emoción, para hacer reír, o quizás incluso para ser deliberadamente desagradable.

Los psicólogos y lingüistas interesados ​​en cuándo y por qué las personas lanzan improperios trataron de mirar más allá del estereotipo de que los insultos son el lenguaje de los menos educados y analfabetos.

Según la doctora en lingüística Laura Hernández, sostiene que las palabras en sí mismas no son malas y que la vida de las palabras tiene que ver con la vida de las personas. Cuando se consideran un insulto es la situación la que es criticada, es decir, si es para discriminar de forma directa u ofender a alguien.

Por su parte el investigador Richard Stephens de la Universidad Keele, reportó que hay ciertos beneficios psicológicos al decir groserías, pues los los insultos o palabrotas tienen un efecto estimulante sobre el sistema nervioso simpático, que se traduce en una disminución del dolor y un aumento de la fuerza, es decir ayudan como mecanismo de descarga.

Y aunque pareciera considerarse más honestas a las personas que las dicen a diferencia de las que buscan decorar su discurso con un amplio vocabulario, muchos recomiendan que las groserías o malas palabras sean usadas con moderación. Atendiendo elementos puntuales para decirlas, por supuesto nunca hacerlo de una manera ofensiva. Tú qué opinas sobre este tema, se te ha escapado decir alguna frente a tus hijos.


Con información de:

https://www.scientificamerican.com/espanol/noticias/decir-groserias-es-senal-de-poseer-un-vocabulario-limitado/

http://buenavibra.es/movida-sana/psicologia/5-beneficios-psicologicos-de-decir-groserias/



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