Mitos y verdades sobre la lactancia materna

hace 4 años | por Editorial Corazón de Mamás
Categoría: Salud física
Tags: lactancia materna, mitos

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Entre los temas de salud que más controversia generan, dentro de las personas e incluso dentro del personal médico, es la lactancia materna. Las mujeres lactantes muchas veces reciben información errónea, sin mala voluntad, de parte de su familia, sus médicos, etcétera. Es por esto que hemos compilado algunos de estos mitos y te decimos si son verdad, o no.

Si tu deseo es tener una lactancia exclusiva y/o prolongada, te recomendamos contar con el apoyo de tu doctor o de una consultora certificada en lactancia materna, quienes seguro te guiarán con conocimiento científico.

MITO: Las mujeres con pechos pequeños no pueden amamantar.

VERDAD: El tamaño de los pechos no influye en la lactancia.


MITO: Si se amamanta con mucha frecuencia se baja la producción de leche.

VERDAD: La producción de leche depende de la demanda, eso quiere decir que a mayor demanda, mayor producción.


MITO: No todas las mujeres producen suficiente leche o leche de buena calidad.

VERDAD: Las mujeres producen buena leche y en buena cantidad. La lactancia es un proceso regido por la demanda.


MITO: La madre no puede comer ciertos alimentos durante la lactancia.

VERDAD: La madre debe tener una dieta balanceada. Es preferible que evite ciertos alimentos que pueden generar reacciones o alergias en los bebés. Las bebidas alcohólicas o el exceso de cafeína deben ser evitados.


MITO: Las tomas de leche deben ser de 5 a 10 minutos.

VERDAD: Los recién nacidos necesitan más tiempo, por estar aprendiendo, de 15 a 30 minutos. Es deseable permitirle a los bebés que muestren signos de llenura o de sueño, sin limitar el tiempo en el pecho.


MITO: Si la madre se asusta o se enoja no debe dar pecho

VERDAD: El estrés o el miedo pueden alentar el flujo de leche, pero no hay razón por la cual interrumpir la lactancia.


MITO: Si le introducimos el biberón muy temprano, puede rechazar el pecho. No existe la confusión de pezón si le ofrecemos mamila

VERDAD: La lactancia y el biberón requieren diferentes tipos de habilidades orales, pues la succión no es igual. El biberón requiere de un menor esfuerzo comparado con el pecho, es por esto que algunos niños lo prefieren y pueden rechazar el pecho. Se recomienda no introducir el biberón hasta que esté bien establecida la lactancia.


MITO: Amamantar frecuentemente puede llevar a la depresión posparto.

VERDAD: Todo lo contrario, se ha establecido que la lactancia actúa como mecanismo contra la depresión, ya que ayuda a estabilizar la cantidad de hormonas que varían con el parto.


MITO: Algunos bebés son alérgicos a la leche materna.

VERDAD: La leche materna es la sustancia más natural y el mejor alimento que un bebé puede ingerir. Algunos bebés tienen reacciones a alimentos que su madre consume, pero no a la leche materna. Esto se resuelve con una corrección en la dieta de la madre lactante.


MITO: Después del año, la leche materna es prácticamente agua.

VERDAD: La composición de la leche materna cambia según las necesidades del bebé, sin importar su edad, pero seguirá aportando nutrientes esenciales sin importar la edad del niño.


MITO: Cuando se está amamantando no debe bañarse la mamá con agua fría.

VERDAD: No tiene nada que ver la temperatura del agua, con la leche materna.


MITO: Si la mamá está enferma debe suspender la lactancia.

REALIDAD: No, la leche generalmente no sufre modificaciones y en cambio sí puede protegerlo contra infecciones. Si está tomando medicamentos, puede consultar la base de datos de e-lactancia donde se puede establecer la compatibilidad de los medicamentos con el proceso, además de consultar con su doctor al respecto.


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