No se come el lonche, lo tira y no sé qué hacer.

hace 4 años | por Editorial Corazón de Mamás
Categoría: Comida
Tags: Comida, Lunch, Estrategia, Inapetencia, Diversidad alimenticia

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Al hacer el lonche, recuerda que lo importante siempre es tomar en cuenta los gustos de los niños. A veces, tu hijo puede estar pasando por un periodo de mucha actividad y eso le genera que su apetito sea mayor o  también puede suceder lo contrario. Si eso sucede, será mejor considerar reducir las raciones de comida para evitar desperdicios.

Obviamente esto puede generar un poco de preocupación porque podemos pensar que no se está alimentando debidamente, sin embargo hay periodos que así sucede.

Marina experimentó con la pequeña Maya, el forzarla o regañarla porque no comía su almuerzo no ayudó en nada. Y es que la mayoría de los niños comen lo necesario para mantenerse activos y con energía, incluso cuando rechazan la comida o comen pequeñas cantidades. Recuerda que su estómago es más pequeño que el tuyo por lo que no será capaz de comer mucho en una sola vez.

No es necesario obligar a tu hijo a comer toda la lonchera, es mejor si pones en ella las cosas que sepas que invariablemente se come. Un ejemplo con la pequeña Maya es que le gustaban las galletas y el queso. Aunque Marina pensaba que esa dieta no era tan variada, al observar que eso era lo que más le gustaba, se tranquilizó y comenzó a enviar la lonchera tan solo con estas dos cosas y un poco de agua.

Si no está almorzando bien en la escuela tal vez tengas una mejor oportunidad de hacer que coma un poco más variado al llegar a casa, muéstrate positiva a la hora de la comida, algunas veces comen por imitación, si este es tu caso no olvides celebrar lo bien que come sus verduras y animarlo a seguirlo haciendo para que crezca grande y fuerte.

Haz de las comidas un momento agradable y si no tuviera hambre, permítele tener un ambiente tranquilo y sin distracciones, si se rehúsa a comer tal vez será mejor no obligarlo. Marina descubrió que Maya comía mucho mejor cuando tenía apetito, solo tuvo que tener un poco de paciencia. Para lograr que su hija comiera adecuadamente, disminuyó un poco sus raciones de la mañana, eso regularizó su apetito a la hora de tomar su almuerzo en la escuela, evitó que comiera entre las comidas principales para no comprometer su apetito.

Cuando los niños no comen adecuadamente, mantener la calma es lo mejor. Recuerda que los hábitos se forman con el paso del tiempo, y debemos de tomar en cuenta dos aspectos, que aprenden de lo que ven y que la relación con la comida nunca debe ser tortuosa.

Realizar ejercicio es la mejor manera de despertar su apetito, los mantiene activos y comienzan a disfrutar mucho mejor los platillos que cocinas. Anímate y cuéntanos si han resultado estos consejos que te damos.  


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