Por qué debes ayudarlos a ser autónomos e independientes.

hace 4 años | por Editorial Corazón de Mamás
Categoría: Educación
Tags: Soporte, Educación, Formación, Hábitos, Independencia, Seguridad, Felicidad

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Este tema es algo para disfrutarse mucho, porque nos permite auto observarnos. Mientras seamos madres constantemente vamos a recorrer etapas con nuestros hijos, pero hay cosas importantes que debemos fortalecer poco a poco durante su desarrollo.

Cuántas veces hemos escuchado la historia de madres que se sienten agobiadas por el comportamiento de sus hijos, que se muestran apáticos con sus responsabilidades o siempre esperan a que les resuelvan las cosas. Una regla de oro es que si estás sintiéndote mal y ya no sabes que hacer, es que seguramente debas revisar la forma como estás actuando. La maternidad sana siempre trae satisfacciones porque hay bienestar y un equilibrio.

Si te sientes identificada no te preocupes, siempre se puede cambiar el rumbo porque la autonomía e independencia no son sólo una serie de características; son hábitos cultivados con nuestras acciones, que deben tener un objetivo, para lograr un resultado. En esta regla, si tienes la intención de hacer cambios y de generar nuevos hábitos, necesitas tener constancia y disciplina. Antes de aplicarla a ellos, tienes que estar dispuesta a no bajar la guardia, tener una comunicación asertiva y hacer adecuaciones si es necesario.

¿Por qué es importante la autonomía? Porque con ella se alcanza una capacidad o condición de desarrollar tareas de una manera independiente.

A quién no le gustaría que su hijo llegara a casa y después de comer, sin decirle nada, sólo hiciera su tarea y alistara sus cosas del día siguiente. Eso quita mucha preocupación como madre en el día a día, porque comienzan a resolverse solos.  Lo mismo pasa con la independencia, sobre todo la psicológica, cuando una persona manifiesta su libertad de actuar y elegir sin depender de otras personas, es actuar de forma responsable. Por ejemplo, podría ayudar si tu hijo tiene la capacidad de decir no a una invitación para fumar por primera vez.

Estos conceptos debemos mantenerlos en mente para reforzarlos constantemente desde etapas tempranas. Cada vez que le dices a tu pequeño que aprenda a vestirse solo, a levantar sus juguetes o su plato, estás reforzando su autonomía.

Cuando manifiestan su gusto por alguna comida o algún personaje de su serie favorita, dale más cabida a que descubran que también pueden decidir sobre la ropa que quieren vestir, los parques que quieren visitar, la galleta que quieran probar.

Y que no sólo se quede en eso, sino enséñalos que aun siendo pequeños, si algún día estás en casa ocupada con otra tarea, y tal vez tuvieran un poco de hambre, sean capaces de tomar por sí mismos una galleta, y listo, de momento podrán resolver una necesidad. En ese momento estarás haciendo crecer su independencia.

En este viaje de construir y fomentar la autonomía e independencia dales su espacio. Es muy beneficioso para ti y para él. Por un lado como madre te permitas cuidarlos y educarlos sin caer en la sobre protección, que sólo los sofoca y anula su capacidad de resolver por ellos mismos las cosas, no les resuelvas todo. A ellos les viene bien sentir poco a poco la seguridad y confianza en sí mismos.

¿Que traerá a la larga? Adultos seguros de tomar decisiones adecuadas, con buenas experiencias y felices. Como verás es fascinante, la crianza debe tener varios ingredientes para lograr niños autónomos e independientes; respeto, valores, observaciones, objetivos y resultados.


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