Qué tan bueno es saturar a los niños de actividades vespertinas… ¿Y su infancia, y su derecho a divertirse?

hace 4 años | por Editorial Corazón de Mamás
Categoría: Educación
Tags: Infancia, Esparcimiento, Tranquilidad, Estrés en niños, Competitividad, Reconocimiento, Comprensión, Empatía

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Este tema es un claro oscuro... Primero está la idea de ayudar a nuestros hijos a desarrollar sus capacidades, que sería una primera y sana intención, la segunda implica, ¿qué tanto  nuestros hijos se sienten a gusto y hasta dónde conocemos realmente sus límites? Tal vez trabajamos jornada completa o necesitamos un poco de espacio para respirar de la monotonía que es llevar la casa, o tal vez sean las dos últimas juntas. O pueden ser otros factores los que nos orillan a buscar actividades vespertinas para los chicos.

Una actividad sana es aquella que permite a los niños, desarrollar sus capacidades, sean musicales, físicas, artísticas o intelectuales. Y es excelente cuando hemos podido identificar esas cualidades particulares en nuestros hijos.

Pero qué pasa cuando tenemos a los chicos toda la semana ocupados por la tarde y encima tienen que llegar a realizar las tareas escolares, no será que estamos obligándolos a tener  jornadas largas simplemente porque nosotros las tenemos.

Pensemos una cosa, los niños nunca paran de  aprender, aprenden las 24 horas del día. Desde que despiertan están aprendiendo cómo deben comportarse al desayunar, el ser responsables con sus cosas,  recoger sus juguetes, que no deben contestar mal, les enseñamos nuestros hábitos, ponemos reglas y cuando llegan a la escuela deben aprender sus lecciones, muchas veces les exigimos calificaciones por arriba del 8, así deben esforzarse cada día de su vida.

Y al salir de la escuela no termina, cuando están en un proceso de aprendizaje el mundo se convierte en un perfecto escenario, diseñado para que en todo momento sigan aprendiendo. Muchas veces como madres tratamos de optimizar su aprendizaje, quién no ha ido por la calle y al ver un anuncio han parado a pedirle al niño que identifique las vocales o los números, cuantas veces no hemos escuchado en el coche alguna canción de las vocales, los colores, estaciones… Ejemplos hay mil.

Si ya te sentiste saturada de leer, entonces pensemos un poco esto. Como madres siempre queremos darles lo mejor, pero debemos permitirles encontrar los espacios para que por sí mismos encuentren los momentos donde puedan ser espontáneos y creativos en el juego. No tienen que ser un robot programado para seguir instrucciones.

Esto incluye tu capacidad y paciencia para escucharlos y entenderlos, no te preocupes si tu hijo en aquella actividad no ganó una medalla, eso no es importante, eso no lo hará peor persona, tal vez lo hará más adelante. A veces solemos compararlos o queremos que realicen cierta cosa porque era nuestro sueño no realizado.

El tema es que tenemos que estar dispuestas a apoyarlos y reconocer que aunque pudieran tener mucha energía, habrá veces que no quieran ir a su clase por la tarde, ya sea porque se sienten cansados, pasan por alguna situación escolar, cambia su estado de ánimo, hay exámenes, se enfermó o simplemente porque no quiere ir.

De corazón pensamos que saturarlos a diario, a la larga no es tan sano. Estarás generando en él ansiedad, recuerda que bajo la presión y estrés difícilmente los seres humanos funcionamos. En su desarrollo también tienen derecho a aprender lo que es el equilibrio, debemos ayudarlos a que sepan escucharse, a identificar cuando deben esforzarse, cuando no hay que preocuparse, cuando es tiempo de parar.

Nos encantaría saber lo que piensas.


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