Respetando las opiniones y sentimientos de tu hijo.

hace 4 años | por Editorial Corazón de Mamás
Categoría: Educación
Tags: Autonomía, Amor, Comprensión, Respeto, Personalidad, Carácter

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Llega el fin de semana y la reunión familiar es inminente, Paulita llega a la casa de sus abuelos, y como ha de esperarse tendrá que saludar a todo el mundo. Pero resulta que a Pau no le gusta, se limpia los besos que le dan y se pone de muy mal humor. Silvia su madre la reprende; ¿Qué son esos modos, qué van a decir de ti? La obliga a saludar y a dar besitos a la fuerza.

Si estás siendo como Silvia, estas equivocándote terriblemente con tus hijos. Vamos a reconocer que el hecho de que sean niños y que tengamos que guiarlos, no quiere decir que estén sujetos completamente a nuestra voluntad. Y deban hacer algo que no quieren.

Los niños pueden tener opiniones y aunque no tienen el suficiente criterio, sienten, tienen sentimientos que definitivamente tenemos que tomar en cuenta. Es posible que tal vez tu hija (o) tenga o no un carácter sociable. Sin embargo, hay veces que no desean hacer las cosas y obligarlos es pasar por encima de ellos, es una forma de abuso.

Se trata de reconocer que no por ser pequeños, tienen sentimientos pequeños esto sucede en todas las edades. En su mundo, lo que viven y piensan es tan importante como lo que sientes tú. Como madres debemos comprender que  aunque sean nuestros hijos, tienen su propia identidad y esto es parte de una autonomía.

Cuando respetas el hecho de que tu hijo no quiere saludar o dar beso y eres capaz de darle su lugar, no sólo lo estás respetando, le estás ayudando a confiar en ti. Y le estás enseñando a que sea coherente con lo que siente. Por lo que no existe el conflicto en él y además está ganando seguridad y confianza.

Esto no sólo es para este caso, el respetar los sentimientos y emociones implica observar nuestras reacciones, en casa pero también en público. Qué pasaría si el pequeño en una fiesta se tira encima el vaso de refresco, de qué manera actuamos. ¿Lo regañamos e increpamos en público por su torpeza? O somos comprensivos y le ayudamos a sentir que fue un accidente y que no pasa nada, que es un momento que causa un poco de pena, pero que se puede remediar.

Siempre podemos tener la oportunidad de observar los sentimientos de nuestros hijos, y también tener la capacidad de escucharlos cuando ellos no se sienten cómodos ante alguna situación La diferencia en tomar o no en cuenta sus sentimientos, definirá la forma como iremos construyendo la relación con ellos, y si tienen o no una autoestima sana. No es raro encontrar adolescentes, que se cansan de no ser escuchados y tomados en cuenta por los padres y un día deciden rebelarse. ¿Tú qué opinas?


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