Sabías que los lugares y ambientes influyen en la formación de tu hijo.

hace 4 años | por Editorial Corazón de Mamás
Categoría: Educación
Tags: Ambientes sanos, Ejemplos sanos, Lugares, Valores, Familia, Refuerzo positivo, Estrategias, Cambio de mentalidad.

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Antes de tener un Corazón de mamá… ¿Recuerdas cuando eras niña? ¿Cómo era la casa de tu madre, el olor de la comida o los lugares donde te gustaba jugar? Tal vez tengas un buen recuerdo, de la manera en que te recibía cuando llegabas de la escuela. Los lugares y ambientes siempre son muy importantes en la formación de cualquier ser humano.

Estos dos aspectos te ayudaron a desarrollar e influyeron mucho  en tu personalidad. Sabemos que cada familia tiene un código de valores, de demostraciones de afecto o actitudes particulares. Y aún los lugares donde crecimos, la antigua colonia tuvo su propia esencia, si era tranquila, o había gente amigable, o por el contrario era insegura o solitaria.  Estas referencias inconscientemente también se han quedado grabadas en nuestra mente, pues hemos  leído los códigos de lenguaje y comportamiento de nuestro entorno.

Porqué es importante tomar en cuenta estos aspectos, primero porque las relaciones entre los miembros de la familia determinan valores, afectos, actitudes y modos de ser que asimilamos desde que nacemos. Es por ello que debemos  rescatar lo mejor de ellos para que podamos construir un ambiente positivo y saludable para los niños.

Imagina que también hay lugares en las que se ejercerse la prostitución, o que haya personas que padecen drogadicción o alcoholismo. Los niños pueden estar expuestos a observar eventualmente estas circunstancias, y no es una cuestión que nosotros queramos para ellos, pero sucede. En este posible reconocimiento e identificación de situaciones particulares, es donde toma relevancia esos valores que se alimentan a diario, pues también les ayuda a comenzar a saber o intuir lo bueno de lo malo, lo saludable de lo que no lo es.

Porque es en la infancia la etapa donde se aprende más que en cualquier otra  de la vida. La repetición y reforzamiento de lo positivo evitará que seamos más vulnerables, y difícilmente se reproduzcan las acciones que puedan observar durante su niñez. Podemos comprobar como adultos, que hemos estado imitando las acciones que observamos  y experimentamos en nuestro entorno familiar, especialmente de nuestros padres.

Estos factores sin duda son determinantes, porque al final los niños verán de una forma natural cualquier cosa que hayan vivenciado. Si fuimos autoritarios, no tuvimos normas definidas, no supimos ser equilibrados o si fuimos capaces de aceptar nuestros errores y modificar nuestras actitudes para mejorar.

Sin duda determinará también su percepción de los lugares donde viven, porque seguramente al ver que están expuestos al medio ambiente social, podremos o no haberles dado las herramientas necesarias, para comprenderlo, no importa que tan pequeños sean.

Aún y a pesar de que el panorama fuera negativo, siempre tendremos la opción de motivar una mentalidad sana ¿No es así?


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