Separación y divorcio punto vista emocional.

hace 4 años | por Editorial Corazón de Mamás
Categoría: Soporte
Tags: Ruptura, Separación, Emociones, Cerrar ciclos, Emociones

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Cuando decidimos compartir la vida o formar una familia, es un momento en que todas nuestras emociones, recursos y nuestra vida entera las entregamos a ese proyecto. Sea como fuere, ponemos la ilusión y esperanza en que funcionará.

Sin embargo, hay veces que no es así, eso descorazona mucho. Cuando comienzas a pensar en la separación es porque muchas de las expectativas que tuviste en principio se han esfumado. Las relaciones sanas se fundan en una base de respeto, compañerismo, comprensión, empatía, apoyo y respeto mutuo, emprendimiento en proyectos mutuos, o apoyo a los proyectos individuales.

Queremos dimensionar las cosas más que en un contexto dramático, en un contexto real. Tal vez ya lo has meditado, has visitado a un consejero matrimonial y tomado terapia. En ese tiempo tal vez ya lo hayas decidido, piensas que es necesario separarte pero te has detenido o estás iniciando el proceso en medio de una avalancha de emociones y dudas.

Te preguntarás; ¿qué hiciste mal, y si es lo más sano para tus hijos? Estas dudas siempre vienen a la mente. Sin embargo cuando una situación se vuelve insostenible y sólo se mantiene por pura inercia, por los hijos o el que dirán, siempre es válido preguntarse si vale la pena soportarlo por salud mental.

Ante una separación es natural sentirse triste, es natural que te encuentres revalorando una y otra vez. Si las respuestas llevan al mismo punto, es tiempo de hacerse fuerte. Atravesar el proceso no es sencillo, la persona más importante en este punto eres tú, porque tienes que ver también por tus hijos.

Los divorcios se pueden dar en infinidad de circunstancias, desde las formas más equilibradas y conscientes, hasta las más tempestuosas y dolorosas. Cual fuera la situación, no dudes pedir ayuda, ya sea de tu familia, terapeuta, sacerdote, pastor, consejero. El apoyo y la claridad en el proceso son muy importantes para la reconstrucción de tu vida.

Cuando la vida se reconstruye y se reordenan nuestros hábitos, nos obligan a adaptarnos a nuevos rumbos, a nuevas rutinas. Y no es fácil de lidiar con el proceso, tal vez tengas que vivir con tu madre una temporada, la escuela de los niños te quede lejos, y se sientan irritables y al extrañar su casa. Además, tal vez tengas que ir a juzgados, buscar un nuevo trabajo o una nueva casa.

Pareciera que no hay espacio para nada, pero lo que debes de buscar ante todo esto es; calma. Ante estas circunstancias es normal sentirte vulnerable y que por momentos no tengas ánimo de nada. Tal vez puedas sentirte temerosa, o  tal vez tienes la fortuna de estar con la energía hasta el tope y pensar que podrás salir con todo, otro punto clave es el mantener la confianza.

Y aunque hasta este punto nunca hemos hablado de Dios, no está mal que te apoyes en él si sientes que lo necesitas. Lo cierto es que todo lo que vivas en este proceso te ayudará para bien.

Porque podrás determinar; cómo quieres que sean criados tus hijos, como quieres seguir relacionándote con tu ex, qué cosas quieres cambiar en adelante para tu vida, cuáles son las cosas que nunca puedes volver a permitir. Y la más importante: ¿Cómo quieres hacer crecer ese corazón de mamá? De qué te vas a alimentar, para alimentar a tus hijos y hacerlos crecer. Si ya estás en este proceso… ¡Ten ánimo y mantente fuerte!


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