Si tu parto no fue el planeado, no te frustres

hace 4 años | por Editorial Corazón de Mamás
Categoría: Soporte
Tags: parto, cesárea

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Muchas mujeres desean tener un parto natural y sin complicaciones, de hecho se preparan para ese momento tomando cursos psicoprofilácticos y de otras técnicas. Sin embargo, en muchas ocasiones, por razones médicas es necesario hacer una cesárea. Generalmente esta noticia es un desenlace inesperado que no siempre es bien asimilado por la mamá. Incluso aunque haya una causa totalmente justificada para realizar la cirugía, es normal que haya sentimientos de culpa, frustración, e incluso tristeza. Para papá también es un momento difícil, se pierde un poco el control sobre la situación y es una preocupación más saber que su pareja será sometida a este procedimiento.

Cuando se programa la cesárea con anticipación, hay un periodo de adaptación más largo que permite a la mamá programarse para lo que vendrá después. En cambio, si esto se decide de último momento, hace sentir a las mamás que se perdieron una experiencia muy importante al no haber experimentado el trabajo de parto. Corazón de Mamás te recomienda, si estás en esta situación, hacer un plan de nacimiento para la cesárea, donde puedas expresar claramente tus deseos personales y que estos sean respetados, llegado el momento. Comenta este plan con tu pareja y tu médico, esto ayudará a disminuir los sentimientos de frustración.

El plan de parto es una lista de deseos sobre lo que quieres que ocurra en este momento, aunque seguro no todo será posible. Lograr la mayoría de estos deseos colaborará a que vivas este gran evento de tu vida como una experiencia maravillosa.

Antes de la cirugía, pídele a tu médico que te explique claramente la razón por la que tiene que hacerte una cesárea. Acuerda lo que deseas durante la cirugía: que tu pareja esté presente, si puedes poner música de tu agrado, etcétera. Con el pediatra que reciba al bebé puedes acordar que tu pareja esté a su lado mientras lo revisan o que lo puedas tener en brazos antes de que lo lleven al cunero, esto es importante sobre todo si quieres estimular la lactancia materna.

Si la cesárea se decide durante el trabajo de parto, trata de tener un momento para asimilar la noticia y platicar con tu pareja. No hay idea tonta o sentimiento que no valga la pena expresar.

No tengas miedo por la medicación para el dolor que te darán durante y después de la cesárea, es segura tanto para ti como para tu bebé. Amamantar después de una cesárea puede tener sus retos, por eso te recomendamos ciertas posiciones como la del balón de fútbol americano y utilizar almohadas de lactancia. Las enfermeras y consultoras de lactancia de tu hospital estarán dispuestas a orientarte en esta tarea. Si deseabas tener alojamiento conjunto con tu bebé, esto también es posible después de una cesárea. Consúltalo en el hospital. Es importante que haya alguien contigo para que te ayude a llevar el bebé a tu lado cuando despierte, cambiarle el pañal, etcétera.

Seguro los primeros días requerirán de ayuda, al final te estás recuperando de una cirugía. Pide ayuda para realizar los quehaceres del hogar y con algunas de las cosas que necesita el bebé. No te frustres, el bebé amará igual a mamá sin importar cómo haya llegado a este mundo. Todos verán en ti el gran esfuerzo físico que realizarás para llevar a cabo esta tarea, sin importar que no haya salido como lo planeaste en un primer momento.


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