Tips de seguridad para los niños en la calle

hace 4 años | por Editorial Corazón de Mamás
Categoría: Seguridad
Tags: Seguridad, niños, educación vial, bicicleta, deporte, tránsito

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Salir a la calle con niños suele ser una tarea de mucho estrés para los padres, no queremos que les pase nada. Sin embargo, hay demasiados elementos que están fuera de nuestro control. Lo primero a tener en cuenta es que debemos ponernos en el lugar de los niños, a la hora de tomar precauciones. Ellos solo ven lo que tienen enfrente y suelen calcular mal el origen de los sonidos o la velocidad de lo que se mueve a su alrededor. Además, para los conductores y demás peatones suele ser difícil verlos. Otra complicación es que los niños se distraen fácilmente o su instinto curioso los hace ponerse en peligro, sin querer.

Corazón de Mamás hizo una selección de recomendaciones de seguridad, que puedes aplicar con tus hijos, cuando salgan a la calle.

Predicar con el ejemplo. Los niños aprenden a partir de la imitación, por lo cual, las prácticas de seguridad deben ser seguidas por grandes y chicos.

Los niños siempre deben ir acompañados de un adulto, no importa que la distancia a recorrer sea mínima.

Para cruzar las calles. Primero detenerse por completo en la esquina, mirar a ambos lados que no venga ningún vehículo, sin importar que la calle sea de un solo sentido. Los niños deben cruzar la calle tomados de la mano y sin correr. Es importante respetar los pasos peatonales o pasos de cebra, así como usar siempre los puentes peatonales. Si viene un carro, nunca hay que intentar ganarle el paso. Si un carro nos da paso, es importante tener contacto visual con el conductor.

A partir de los tres años, debe empezarse a enseñar los señalamientos: los colores del semáforo, la señalización de áreas peatonales o para bicicletas, etcétera. También debe explicárseles el daño que puede ocasionar un auto.

Se debe evitar que los niños jueguen y corran en las calles o aceras. Es importante que lo hagan en las áreas destinadas para esto.

Se deben inculcar prácticas de seguridad en los estacionamientos. Al bajarse del coche, puede jugarse “manos en el círculo”: se pide al niño que se mantenga sin despegarse del círculo en la carrocería donde se pone la gasolina. También venden unos stickers especiales para este fin. Así el niño no correrá peligrosamente por donde circulan los carros o machucarlo involuntariamente con alguna de las puertas. Es especialmente importante explicarles que no deben salir intempestivamente de entre dos carros estacionados.

Si caminan por una acera o banqueta, los niños siempre deben caminar del lado de la pared. Se debe tener cuidado con las salidas de los garajes.

Cuando los niños anden en bicicleta, patín o monopatín deben utilizar siempre protectores y casco. Además de extremarse las precauciones, sobre todo las referentes al tránsito.

Nunca deben usarse audífonos en la calle, ni caminando, ni en bicicleta. Esto impide escuchar si alguien nos hace una advertencia de seguridad o si se aproxima un vehículo.

En lugares públicos: parques, zoológico, centros comerciales, etcétera. No es mala idea que los niños porten los teléfonos de las personas que deben contactarse en caso de emergencia. Hay quienes hacen un brazalete con dichos datos o los escriben con un marcador a prueba de agua en los brazos de sus niños. Es importante señalarles a quién pueden acudir: policía, guías, etcétera. Otro punto a tener en cuenta, es que nunca deben ir solos al baño.

En la playa o piscina, además de usar la ropa y el calzado adecuado y extremar el uso del bloqueador solar, es importante mantener la vigilancia al máximo y evitar que jueguen en las orillas.

En el coche, además de que quien conduce debe tener todas las precauciones de tránsito para evitar accidentes, los niños siempre deben ir en la silla que les corresponde a su edad y peso. Es muy importante nunca dejarlos en el coche, para evitar una deshidratación por calor o asfixia por encierro.

Nunca aceptar cosas o dejarse guiar por desconocidos. Es importante recalcarles este punto, hasta el cansancio.

Una buena forma de notar si han seguido las indicaciones es cuestionarlos. Por ejemplo: llegan a la esquina, deben cruzar la calle. Antes de hacerlo, pregúntale, ¿tú qué harías para cruzar esta calle? Si la respuesta es correcta, sigue su guía. Si no lo es, corrígelo cariñosamente.


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